La mayor expresión de religiosidad y devoción de todo el calendario festivo fallero, aunque no exenta de elegancia, grandiosidad y una vistosidad raramente superables.

Estamos hablando de la Ofrenda de Flores a la Virgen de los Desamparados, la patrona del reino de Valencia. En este acto, todas las comisiones acuden, con sus mejores galas, a entregar sus ramos de flores a una gigantesca imagen de la Virgen, situada en el centro de la plaza que lleva su nombre y donde se encuentra su Basílica.

Un desfile de miles y miles de falleros y falleras, luciendo los trajes regionales y potenciando la riqueza de éstos con el colorido de las flores, llena las calles de la ciudad. Cada comisión lleva su banda de música e incluso, en algunos casos, también se le ofrece a la Patrona una espectacular canastilla con los adornos florales más originales y creativos.

Dada su increíble cifra de participación, la Ofrenda se celebra en dos días (17 y 18) y, por muchos motivos, se ha convertido ya en el acto central de la semana fallera.